¿Quiere alguien despreciarme? ¡Allá él! Yo, por mi parte, me prevendré bien para que no se me sorprenda haciendo o diciendo algo digno de desprecio. ¿Me odiará? ¡Él lo sabrá! Yo, por lo que a mí toca, me conservaré para con todos benévolo y bondadoso, y aun para con ese mismo estaré dispuesto a demostrarle su error, no para humillarle ni para hacer alarde de mi constancia, antes bien, simple y amigablemente.
- Marco Aurelio, Meditaciones libro XI punto 13

Comentarios
Publicar un comentario