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La mano y la belleza

Escribió Soetsu Yanagi en su obra La belleza del objeto cotidiano: «Con la excepción de la mano de Dios, no existe ninguna herramienta creativa comparable a la mano humana. Sus movimientos naturales alumbran toda clase de cosas bellas. Ninguna máquina, no importa cuán potente sea, puede igualar esa libertad de movimientos. La mano es el don más precioso que la naturaleza ha concedido a la humanidad. Sin ella, la belleza no existiría.»

Honos 249. La IA no tiene manos


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