"Lo más importante que aprendí en Tralfámador fue que cuando una persona muere solo aparenta morir. Sigue viva en el pasado, así que es una tontería que la gente llore en su funeral. Todos los momentos, pasados, presentes y futuros, han existido siempre y siempre existirán. Los tralfamadorianos pueden contemplar todos los momentos diferentes igual que nosotros podemos contemplar una parte de las Montañas Rocosas, por ejemplo. Pueden ver lo permanentes que son todos los momentos y pueden contemplar cualquier momento que les interese. En la Tierra tenemos la idea, que es solo una ilusión, de que un momento sigue a otro, como las cuentas de un collar, y de que cuando un momento se pasa, se ha pasado para siempre.
Cuando un trafalmadoriano ve un cadáver, lo único que piensa es que el muerto se encuentra en mal estado en ese momento particular, pero que la misma persona está bien en muchos otros momentos. Ahora, cuando me entero de que alguien ha muerto, me limito a encogerme de hombros y a decir lo que dicen los tralfamadorianos de los muertos, que es: «Es lo que hay».
- Matadero Cinco. Kurt Vonnegut Jr. (1922-2007) escritor estadounidense.
En su novela, los habitantes de Tralfámador, a diferencia de los terrícolas, pueden ver en cuatro dimensiones. Por tanto, para ellos la vida y la muerte, la existencia y dejar de existir, conforma un todo. Estar muerto solo es un estado más.

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